Guerra de Afganistán (2001-2015)
La guerra de Afganistán es una guerra que enfrentó en principio al Estado Islámico de Afganistán gobernado por los talibanes y una vez derrocado este, a su insurgencia, por un lado, y a una coalición internacional comandada por Estados Unidos, por el control del territorio afgano. Comenzó el 7 de octubre de 2001 con la «Operación Libertad Duradera» del Ejército estadounidense y la «Operación Herrick» de las tropas británicas, lanzadas para invadir y ocupar el país asiático. La guerra se desató en respuesta a los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos, de los que este país culpó al gobierno del mulá Omar. Para iniciar la guerra, Estados Unidos se amparó en una interpretación peculiar del artículo 51 de la Carta de las Naciones Unidas, relativo al derecho a la legítima defensa.
El objetivo declarado de la invasión era encontrar a Osama bin Laden y otros dirigentes de Al Qaeda para llevarlos a juicio, y derrocar el Estado Islámico de Afganistán, gobernado por el emir mulá Omar, que a juicio de las potencias occidentales apoyaba y daba refugio y cobertura a los miembros de Al Qaeda. La Doctrina Bush de Estados Unidos declaró que, como política, no se distinguiría entre organizaciones terroristas y naciones o gobiernos que les dan refugio.
Territorios afectados y conflictos o enfrentamientos
La Batalla de Mazār-e Šarīf: La batalla por la ciudad de Mazār-e Šarīf fue considerada importante, no solo por ser el lugar donde se encuentra el Santuario de Hazrat Ali o «Mezquita Azul», un sitio sagrado musulmán, sino porque también es un importante centro de transportes con dos aeropuertos principales y una de las principales rutas de abastecimiento con Uzbekistán. También permitiría el envío de ayuda humanitaria para aliviar la inminente crisis alimentaria de Afganistán.
La caída de Kabul: Por la tarde del 13 de noviembre, en el momento en que las fuerzas de la Alianza del Norte llegaron a la capital, solo les estaban esperando cráteres de bombas, follaje quemado, y casquillos de municiones vacíos en los que había sido las posiciones y emplazamientos de armas de los talibán. Los únicos defensores que quedaban era un grupo de aproximadamente veinte incondicionales combatientes árabes emplazados en el parque de la ciudad. El grupo de talibanes fue eliminado en 15 minutos de combate, al ser ampliamente superados en número y tener poca cobertura en donde escudarse. Una vez que esas fuerzas fueron neutralizadas Kabul ya pasó a manos de fuerzas de Estados Unidos y la Alianza del Norte.
La caída de Kunduz: Finalmente, después de nueve días de intensos combates y bombardeos estadounidenses, los combatientes talibán que mantenían Kunduz se rindieron ante las fuerzas de la Alianza del Norte entre el 25 y el 26 de noviembre. Poco antes de la rendición, aparentemente llegaron aviones pakistaníes para evacuar a unos pocos cientos de militares y personal de inteligencia que habían ido de Pakistán a Afganistán antes de la invasión estadounidense para ayudar en la lucha que tenían los talibán contra la Alianza del Norte.
La batalla de Qala-i-Jangi: El 25 de noviembre, cuando los combatientes talibán que mantenían que en la ciudad de Qundūz se rindieron, y estaban siendo encarcelados en la fortaleza de Qundūz , unos pocos talibanes atacaron a algunos guardias de la Alianza del Norte, cogiendo sus armas y abriendo fuego. Un agente paramilitar de la CIA,, Johnny Micheal Spann, murió en la revuelta, convirtiéndose en el primer estadounidense muerto en combate de la guerra.
La revuelta al final fue sofocada después de siete días de duros combates entre los talibán y la Alianza del Norte. El aplastamiento de la revuelta marcó el final de los combates en el norte de Afganistán, donde los señores de la guerra de la Alianza del Norte consiguieron un firme control.
El 17 de diciembre fue tomado el último complejo de cuevas venciendo a sus defensores. La búsqueda por la zona llevada a cabo por fuerzas estadounidenses y británicas continuó hasta enero, pero no apareció rastro ni de bin Laden ni de los dirigentes de Al Qaeda. Se cree casi por unanimidad que ya habían escapado hacia las áreas tribales de Pakistán al sureste. Se estima que durante la batalla murieron en torno a 200 combatientes de Al Qaeda, junto con un número desconocido de combatientes tribales antitalibanes. No se registraron muertos estadounidenses ni británicos.

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.